Mié. Ene 29th, 2020

Le Vestiaire des Parfums by Yves Saint Laurent

Detalles exquisitos para sorprender

Collection Orientale de «Le Vestiaire des Parfums» de Yves Saint Laurent, una línea de perfumes cuyo estilo llega desde muy lejos.

Su infancia en Orán hizo que Yves Saint Laurent sintiese siempre nostalgia por las tierras de Oriente; una nostalgia que empezó a expresar en 1962, vistiendo a la mujer parisina con túnicas y caftanes, turbantes brocados y la primera versión de su chaqueta sahariana. Pero no sería hasta que descubriera Marrakech y sus intensos colores, sensualidad y exuberante vegetación que Oriente se convirtió en una fuente constante de inspiración para él.

Su Oriente se volvió urbano y contemporáneo. Sus prendas, inspiradas en los trajes tradicionales, entraron a formar parte del armario de las mujeres con toda una línea de trajes de pantalón y chaquetones.

Collection Orientale recoge la época dorada de la moda de Yves Saint Laurent, con arabescos bordados en ante aterciopelado que fluyen suavemente sobre la piel y evocan el universo surgido de la imaginación del diseñador, creando estelas sofisticadas e increíblemente contemporáneas. Su sello está marcado por la intemporalidad, legado de las influencias y alquimias más exóticas procedentes de todos los rincones de Oriente.

Collection Orientale de «Le Vestiaire des Parfums» nos transmite toda la singularidad de Oriente a través de distintas esencias, que recrean una sensación moderna basada en la importancia de los materiales.

MAGNIFICENT GOLD VAINILLA – OUD BLANCO

De todos los elementos, el oro es el que mejor evoca el esplendor oriental. Yves Saint Laurent lo utilizó mucho en sus colecciones, como contraste en bordados y brocados con relieve sobre delicadas gasas. Pero, sin lugar a dudas, donde destacó verdaderamente la fastuosidad de este elemento y se puso al servicio de la moda fue en su versión en lamé.

Con Yves Saint Laurent, un sencillo vestido de tubo fluido, adornado con un lazo de terciopelo negro, logra crear un toque gráfico. El lamé de un sari de noche se asimilaba al oro líquido que moldea el cuerpo de la mujer. El dorado también adquirió tintes modernos cuando su luz iluminó el cuero de un sobrio chaquetón de corte urbano.

Siguiendo ese mismo espíritu de contrastes, MAGNIFICENT GOLD posee un carácter suave y carnal al mismo tiempo y una espectacular voluptuosidad. Seleccionado por su oscura intensidad, el oud aporta a la piel una nota sensual. La esencia dorada del azafrán marca el hilo conductor de la composición y la vuelve luminosa. La delicadeza de la vainilla aporta al conjunto un elegante resplandor e intensifica el carisma del oud.

Sensual, suave, intensa. «Con ella, la piel y las prendas que la envuelven se funden para crear una única estela», comenta la perfumista Honorine Blanc.

SLEEK SUEDE CACAO – OUD NEGRO

Yves Saint Laurent empleó a menudo el ante en sus colecciones. Al igual que el cuero, conserva la sensualidad de su origen animal aunque su tacto aterciopelado hace que se asemeje más a la piel.

El diseñador empezó a utilizarlo para suavizar la rigidez de las túnicas cortas de la colección Otoño/Invierno de 1963. Combinado con el oro, le dio carácter y esplendor a la geometría del vestido trapecio de 1967. En 1976, un abrigo nómada de ante beige, bordado con hilo negro, nos permitió viajar a las lejanas estepas.

En su estado natural, el color del ante evoca la tierra y arena del desierto marroquí con un paradójico acorde animal, mineral, sensual y austero que conforma la verdadera esencia del vocabulario de YSL.

SLEEK SUEDE explora una cierta manera de disfrutar de los misterios de Oriente y de lucir sus sombrías y magnéticas prendas. Jugando con los materiales (la madera sagrada y el sutil arrebato del cacao), rememora la estética oriental, con la textura y modernidad de sorprendentes y perturbadores acordes.

El cacao le da un carisma atrevido. Una impresión de cuero maleable discurre a lo largo de las líneas del cedro y combina con las facetas del incienso. Sostenida por la pimienta negra, el cacao emerge, modulada por la hipnótica esencia de la madera de oud.

La profundidad opaca y obsesiva del oud le aporta una intensa elegancia y el absoluto de abeto balsámico, combinado con el aroma azucarado de la savia, enriquece la fragancia con una sorprendente nota de dulzor. La vainilla, delicadamente animal y realzada por el absoluto de pachulí, proporciona un contraste a su palpable suavidad, que posee la agilidad de los grandes felinos. Sleek Suede es una puerta hacia la libertad

SUPREME BOUQUET NARDO – YLANG-YLANG

En 1966, en su primer viaje a Marrakech, Yves Saint Laurent descubrió los jardines Majorelle. Durante sus estancias en Marruecos, paseaba por ellos casi a diario hasta que, por fin, en 1980, los compró. El diseñador se sintió inmediatamente atraído por sus flores, cuyos colores evocaban la obra de los artistas a quienes admiraba.

En la exuberante belleza vegetal de los jardines encontró una infinita fuente de inspiración. Los motivos florales se volvieron recurrentes en el vocabulario estilístico de Yves Saint Laurent. Los exuberantes estampados florales tropicales en seda invadieron la colección de Alta Costura de la temporada Primavera/Verano de 1967; los diseños sumamente realistas de las buganvillas en flor adornaron las capas en 1989; los iris bordados cubrieron la tela de las chaquetillas ajustadas en 1988 y el plato fuerte de la colección de Alta Costura para la temporada Primavera/Verano de 1999 fue un vestido con rosas confeccionadas en tul para cubrir la desnudez del cuerpo, en un retorno a los orígenes de la moda

SUPREME BOUQUET ofrece una escapada a un jardín oriental. Lejos del paroxismo del poder y de las pasiones desbordadas, este oasis invita a recuperar nuestra relación con la naturaleza. El aroma de las flores blancas incita a la contemplación y a la exaltación de los sentidos. Una fascinante y cautivadora esencia de flores inmaculadas, templada por una estela amaderada y ambarina, le da su sello distintivo a una composición deslumbrante orquestada por Dominique Ropion.

La esencia chispeante de la bergamota se ilumina con el descaro de la pimienta rosa y el toque ácido del acorde de pera. Las corolas afrutadas de las flores blancas aportan su embriagador aroma a la elegante base compuesta por las notas de ylang-ylang.

Posee una estela regia, construida sobre un intenso acorde de madera y ámbar aderezada por el toque elegante del almizcle y las profundas notas de la esencia de pachulí.

EXQUISITE EMBROIDERY ACORDES DE ROSA – ÁMBAR GRIS

Gracias a todo lo que le evocaba el mundo oriental, y como contrapunto a su clasicismo, Yves Saint Laurent pudo dar rienda suelta a su pasión por lo barroco.

Los bordados estaban presentes en todas las colecciones de YSL: llamativas lentejuelas bordadas en vestidos de crèpe de seda; volutas doradas sobre terciopelo negro; caftanes de Marruecos adornados con un sencillo y colorido hilo bordado; palabras bordadas en capas de satén y los magníficos bordados dorados y de cristal que cubrían la chaqueta ajustada de la colección de Alta Costura de la temporada Primavera/Verano de 1990. Pero con Yves Saint Laurent también había espacio para el día a día, con colgantes bordados en chaquetillas al estilo de los derviches danzantes, que les daban un toque sutil y exótico a los impecables trajes de chaqueta de la mujer de los ochenta.

SPLENDID WOOD CARDAMOMO – CEDRO

La colección de Alta Costura para la temporada Primavera/ Verano de 1967 de Yves Saint Laurent fue algo sin precedentes. Por vez primera en la historia de la Alta Costura, África era la principal fuente de inspiración y se mostraban nuevos materiales, como la rafia y la madera. Las exóticas cuentas de madera y las pequeñas placas empleadas para confeccionar prendas se inspiraban en las joyas masáis de múltiples capas de los países árabes, tanto para mostrar como para ocultar las partes del cuerpo que cubrían.

La madera, un material vivo y complejo, se convirtió en un accesorio habitual en las colecciones de Yves Saint Laurent. El exotismo de los pesados brazaletes de ébano contrastaba con la ligereza de las blusas de chifón, mientras que el aspecto pulido de los collares de macasar le daba un toque cálido a la sobriedad de los vestidos de tubo.

Para celebrar los caprichos y trucos del arte de la seducción, SPLENDID WOOD cultiva el misterio del deseo perpetuamente renovado: intercambios de miradas, juego de luces y sombras, de lo que se oculta y lo que se muestra.

Como si de una invitación hacia un nuevo mundo se tratara, las perfumistas Marie Salamagne y Amandine Marie se inspiraron en el encanto de una fragancia especiada y amaderada para crear todo un juego de claroscuros. La nota principal del cardamomo deslumbra por su luminosidad y juega, de manera brillante, con el incienso para aportar frescor y luz al jazmín Sambac, que envuelve la piel con su suave dulzor.

En las florales notas de corazón, las maderas orientales aportan una oscura sensualidad. Los matices terrosos de la esencia de cypriol y la pureza de la esencia de cedro revelan una profundidad ardiente, mientras que el acorde denso de la madera negra de oud marca el resplandor de la fragancia con sus notas ahumadas. A medio camino entre la luz y las sombras, como un aliento de aromas intensos, SPLENDID WOOD realza la profundidad de las maderas exóticas iluminadas por el frescor de las especias.

UN AURA DORADO

Collection Orientale de «Le Vestiaire des Parfums» de Yves Saint Laurent se presenta en unos frascos que se inspiran en el ambiente lujoso y refinado de los palacios. Como un espejo de líneas depuradas, expresión gráfica del sol que se asoma a un mar de aceite, el frasco representa el triunfo de una cultura brillante y extrovertida. El vidrio se adorna con el logotipo Cassandra, reinterpretado para mostrar las exquisitas volutas de una celosía delicadamente tallada. Unos frascos que deslumbran con su luz y que invitan a descubrir los secretos del Oriente más intemporal.

Los colores móviles, huidizos y evanescentes se convierten en reflejos que danzan e iluminan con su luz allá por donde pasan, mientras que el efecto lamé va moldeando su escultural silueta.

El color negro le da el toque de contraste. En la cima de su tapa plateada, el logotipo Cassandra personifica la sofisticación de la colección y aporta un marcado efecto de contraste y de modernidad. La etiqueta indica los materiales en tinta dorada. Sutilmente ostentoso.

Un espacio repleto de luz que ofrece una esencia concebida para el día a día.

P.V.I.: 175€ – 75ml




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