Starck Parfums by Philippe Starck

Starck Parfums by Philippe Starck una historia que viene de lejos, tres fragancias una época, poesía, diseño, el mejor perfume de hoy y mañana

La historia que vincula a Philippe Starck con los perfumes viene de lejos. Evocar este universo con el creador lo transporta inevitablemente a las emociones olfativas de una infancia al alcance de la mano, a flor de piel: una lejana huella en la memoria que dice mucho del origen de su interés por los olores, los perfumes, las fragancias.  

Cuando el órgano responsable de los recuerdos inicia un recorrido en el que se revelan estas notas de salida, de corazón y de fondo tan apreciadas por los perfumistas.

EMOCIÓN A FLOR DE PIEL

¿Qué  importa  el  frasco  si  contamos  con  la  embriaguez  creativa de Philippe Starck? 

La salida, el corazón, el fondo. Por vez primera, el creador se revela a través de la estela que dejan las tres fragancias de marca de perfumes, STARCK PARIS.  A su manera, se ha adueñado de  este  universo  que  descubrió  siendo  niño:  aportando  a  la interpretación de reconocidos maestros perfumistas una visión personal, fomentada por la curiosidad, la audacia, la sensibilidad, la elegancia y la generosidad. Surgida a partir de  sus  sueños  infantiles,  de  su  imaginación  desbocada,  propia de un visionario, la colección  Peau de Soie, Peau de Pierre y Peau d’Ailleurs , una antología de  poemas  olfativos  inesperados  en  los  que  las  palabras  son  olores,  y  cada  piel  un  manuscrito 
 que  revela  todas las posibilidades.  

¿Una imagen, una emoción, un lugar? 

A Philippe Starck le viene de inmediato a la mente el recuerdo de la perfumería de su madre. En la angosta trastienda donde pasa las horas descubre el embriagador y singular «olor de su aburrimiento».   De  las  estanterías  del  almacén  y  los  expositores  de  la  tienda  se  desprende  una  vorágine  olfativa  que,  con  cada  respiración,  lo  transporta  a  mundos  lejanos  y  misteriosos.  Un insospechado campo de juegos y de experiencias futuras: «En ese lugar donde me gustaba refugiarme, me encontraba en  medio  de  ningún  lugar  y,  al  mismo  tiempo,  en  todas  partes.  Gracias  a  los  olores,  a  la  adición  exponencial  que  liberaban los perfumes, las cremas de belleza, las lociones, los  champús,  podía  recorrer  un  territorio  desconocido  de  riqueza infinita. Lo que yo no sabía entonces era que estaba creciendo en el interior mismo de la conexión más potente entre el cerebro y el subconsciente.»


LA QUÍMICA DEL TIEMPO

En «este mundo fabuloso que solo el perfume puede ofrecer, en  contacto  con  todos  los  olores  creados  por  el  hombre»    es donde Philippe Starck encontró, muy pronto, la materia prima  de  su  creatividad.    Sí,  en  esa  época  le  importaba  mucho  ceñirse  a  la  “esencia”.  Algunos  intentos  vanos  de  elaborar  perfumes  lo  llevaron  rápidamente  a  dar  sus primeros  pasos  en  otros  ámbitos.  Le  han  bastado  algunos años  para  imponerse  como  un  creador  de  una  inventiva proteiforme,  siempre  dispuesto  a  avanzar  cara  al  viento, con  los  sentidos  siempre  despiertos.  Desde  siempre  ha encontrado  inspiración  en  la  evolución  de  nuestra  especie animal;  aspira  a  descubrir  los  misterios  que  ésta  esconde,  los  percibe,  los  siente…  Los  olores,  siempre,  forman  parte de  esto  y  desencadenan  una  intensa  actividad  emocional, física  y  mental  en  su  cerebro,  fuente  de
  sus  perpetuas innovaciones.

«Cada  vez  que  entraba  en  contacto  con  un  olor, que sentía la estela que dejaba una mujer que pasaba por la calle, el efecto era inmediato; mi cerebro entraba en estado  de  alerta.»  

  El  subconsciente  es  testarudo:  no  ceja  en  su  empeño  y  hoy  vuelve  a  traer  a  Philippe  Starck  al mundo de los perfumes. Un universo que atrae con el fin de ofrecer una percepción personal que tiende a acercarse a lo inmaterial. 

LA ESENCIA DE UNA MARCA, DE UNA PRIMERA COLECCIÓN  

¿Qué  perfume  puede  revelar  la  misteriosa  realidad  de  la  mujer  o  la  sensibilidad  hecha  hombre?

¿A  qué  puede  oler  la  sombra,  la  vida  cósmica,  un  asteroide? 

Para  captar  lo  intangible,  transcribir  en  poemas  olfativos  todos  los  mundos que ha visitado, que visita y que aún ha de visitar, Philippe Starck recurre al talento de reconocidos maestros perfumistas. Junto con estos escribas del olfato ha iniciado un  proceso  creativo  singular:  un  diálogo  transversal  tan  estimulante como apasionado y apasionante.

«Esta libertad sin  complejos  al  hablar  de  ciencia,  de  desmaterialización, de  evocar  imágenes  paradójicas  ha  sido,  en  mi  opinión,  un  acercamiento  inédito  al  tema  que  nos  ha  obligado  a inventar un nuevo lenguaje. La traducción de estos grandes científicos,  de  estos  artistas  que  han  transformado  mis  palabras en tres fragancias distintas y complementarias, es perfecta.  No  tiene  ni  un  solo  error  tipográfico,  todo  está ahí.»

El  aroma  es  una  palabra,  el  perfume,  una  historia,  historias cuyos primeros capítulos se titulan Peau de Soie, Peau de Pierre y Peau d’Ailleurs . 

Tres perfumes nacidos de un sueño y de la visión de un hombre 

ANATOMÍA DE UNA COLECCIÓN

Más  allá  de  la  magia  de  la  química  y  de  la  ciencia,  ¿qué  es  un  perfume  sino  poesía,  emoción,  reciprocidad,  amor?  Puesto que en todo lo que crea sitúa a la humanidad en el centro de sus prioridades, Philippe Starck ha concebido sus tres primeras fragancias en perfecta consonancia con la idea que tiene de nosotros: lo que hemos sido, lo que somos, lo que puede que lleguemos a ser.

Desde  hace  miles  de  años,  el  hombre  sigue  el  mismo  camino.  Desde  el  primer  mes  de  su  vida  fetal,  se  envuelve  en  esta  piel  única  que  lo  acompañará  a  lo  largo  de  toda su vida. Un testigo inmutable, un mensajero ultrarreactivo que   ha   inspirado   el   nombre   de   la   primera   colección de perfumes STARCK PARIS.  

Con Peau  de  Soie,  Peau  de  Pierre  y  Peau  d’Ailleurs, el creador no se ciñe a la evidencia de que una fragancia sea un tatuaje olfativo invisible, un juego íntimo de la piel: “llevar un perfume es crear nuestro propio territorio”. Va más lejos y,  en  este  encuentro,  busca  una  dimensión  intrigante,  que  plantea  preguntas.  ¿No  se  trataría  de  la  interfaz  original entre lo real y el subconsciente, entre el aquí y ningún lugar, entre el instinto primitivo y el genio humano? Un misterioso «space between» (espacio intermedio) entre lo que sabemos y lo que todavía ignoramos.  

Perfumes como enigmas:  esta palabra le va bien a Philippe Starck 

En  junto  con  Daphné  Bugey,  Annick  Ménardo  y  Dominique Ropion,   los   tres   maestros   perfumistas   que   lo   han  acompañado  en  la  elaboración  de  esta  primera  colección, ha  luchado  contra  el  conformismo,  se  ha  liberado  de  las tendencias para poder explorar y desafiar los límites de su creatividad.  No  se  han  puesto  barreras,  especialmente  a la  hora  de  elegir  las  materias  primas.  Cada  fragancia  ha contado con su dúo creador/escritor de olores. Cada fase de la creación, con esta conversación diagonal que ha permitido dar vida con complicidad a este equilibrio de acordes sutiles y lo suficientemente enigmáticos para guardar en secreto la identidad de los diferentes ingredientes convocados. Salvo por una exigencia absoluta en cuanto a la calidad de los ingredientes seleccionados, no existe un manifiesto para la primera colección de perfumes de STARCK PARIS, sólo  una  serie  de  intenciones  tan  intensas  como  maravillosas.  Una  libertad  total  que  tiene  como  única  obligación  la  de  encerrar estos jugos incapturables en un frasco 

En sus sueños más locos, Philippe Starck imaginaba poder escapar de ese testigo ineludible que es la materialidad. El frasco debía ser minimalista, capaz de contener la fragancia con   total   sobriedad,   cediendo   todo   el   protagonismo  al  misterio  y  a  dicha  cualidad  inmaterial  que  buscaba insistentemente para cada fragancia. 

“El objeto no es lo que importa”, repite el creador. Aquí lo que importa son los perfumes, las emociones que producen, el vínculo sensorial y sensual que crean, lo que nos cuentan. Historias de hombres y de mujeres, aventuras en los confines de  lo  imaginario,  del  cosmos.  O  algo  completamente diferente, quién sabe… 

La identidad visual de la campaña se ha confió al estudio de  diseño  gráfico  inglés  GBH.  Un  universo  gráfico  que  transcribe  lo  inmaterial  en  material,  lo  visible  nace  de  lo invisible,  fijando  la  impronta  de  la  retina  en  nebulosas misteriosas  y  evocadoras.  Un  viaje  a  flor  de  conciencia,  a  flor de pieles.

PEAU DE SOIE

Notas de intención

Philippe  Starck  «Yo,  que  soy  un  hombre  apasionado  por las  mujeres,  sobre  todo  por  la  mía,  sigo  fascinado  por  su misteriosa realidad. Ahora sé que nunca las entenderé, que entre  el  hombre  y  la  mujer  lo  bello  surge  en  el  corazón de  ese  espacio  indefi  nido  y  paradójico  donde,  para  poder encontrarse, cada uno debe abandonarse, ceder un poco de su feminidad o masculinidad propia.»

Dominique  Ropion  se  ha  convertido  en  un  maestro  en  el  arte  de  unir,  sin  prohibiciones,  pero  con  precisión,  olores a   veces   extremos.   Siempre   dispuesto   a   experimentar  equilibrios  inesperados  o  incluso  inéditos,  concibe  de  esta contradicción  olfativa  como  una  forma  orgánica  sensual en  la  que,  a  través  de  la  suavidad  de  la  piel  femenina,  se adivina el territorio subterráneo y misterioso de la belleza de la mujer. 

Componentes,   indicios:   puntos   cardinales;   orientaciones  inesperadas;  dúos  femenino-masculinos  que  se  atraen  y se  repelen;  juego  de  seducción  en  el  que  materias  brutas ancestrales   y   modernas   notas   animales,   amaderadas   y  vegetales encuentran el equilibrio.

Notas finales

eau de Soie  es una paradoja, la de un perfume en el que se desvela  la  feminidad  que  envuelve  el  corazón  del  hombre.  Un  perfume  que  pretende  revelar  esta  bipolaridad,  este juego  entre  la  superficie  y  el  núcleo,  donde  se  expresa  la evocación de la realidad misteriosa de la mujer.

PEAU DE PIERRE 


Notas de intención

Philippe Starck  «La idea era crear un contrapunto masculino a Peau de Soie. ¿Qué sería un hombre que solo quisiera ser eso, un hombre? Yo soy un hombre orgulloso de afirmar su feminidad, porque es a ella a la que atribuyo mis principales cualidades.  Quería  un  perfume  para  hombre  que  revelase esta  feminidad,  esta  zona  de  penumbra  donde  todo  se mezcla, sin que nada se pierda.» 

Daphné Bugey nunca ha sacrificado su instinto en la maestría de su arte. Curiosa, imaginativa y sensible, su personalidad la  predispone  a  emprender  esta  búsqueda  no  defi  nida  por  un objetivo concreto. Fue al pensar en la fascinante belleza de un agujero negro, denso, atractivo y enigmático, cuando se impuso la idea de reconciliar los polos opuestos: la luz y la sombra, lo masculino y lo femenino.   

Componentes,   indicios:   Big-Bang;   exploración   de   un   misterioso   desconocido;   piedras   minerales;   intensidad  amaderada,  casi  ahumada;  enigma  de  una  molécula  de síntesis más real que natural. 


Notas finales

eau   de   Pierre    es   un   perfume   masculino   que   desvela,   en   su   esencia,   el   lado   femenino   del   hombre.   Se   trata  de    esa    membrana,    símbolo    de    esta    ambigüedad   permanente,  a  través  de  la  que  pasan  nuestras  diferencias y nuestra personalidad

PEAU D’AILLEURS 


Notas de intención

Philippe  Starck  «Yo  quería  un  perfume  que  no  se  pudiera recordar  porque  no  existe,  que  no  que  no  se  pudiera nombrar, porque faltan las palabras cuando hay que hablar del  perfume  de  una  nostalgia  alegre,  del  aroma  de  la  penumbra, del olor cósmico del vacío. La idea era captar lo intangible, explorar lo abstracto, hacer visible lo invisible, quería  hacer  vibrar  el  aire.  Un  territorio  infinito  que  nos transporta   completamente   hacia   lo   desconocido,   hacia  otro mundo; que nos lleva al subconsciente, a un estado de espíritu puro.»

Annick Ménardo, uno de cuyos muchos talentos consiste en aunar en su trabajo la libertad de pensamiento y el espíritu analítico, se ha inspirado en la imagen de un meteorito para tocar las notas de una invitación a un viaje lejano e inédito: lo más cerca de la esencia de lo desconocido, en ese vacío que lo es todo, salvo la nada. 

Componentes, indicios: meteorito; mandala circular de luz y sombra; esencia de una materia telúrica, mineral, ambarina, almizclada  y  amaderada,  cuyos  acordes  solo  se  revelan  al finalizar un lejano viaje.

Notas finales

Peau    d’Ailleurs     es    extraña,    indefinible,    intangible. Es una exploración a través de nosotros, a través de otros mundos  y  del  subconsciente,  su  perfume  es  también  una  evasión hacia el territorio infinito de la desmaterialización, donde  el  olor  del  vacío  cósmico  se  encuentra  con  el  de una Tierra incógnita.  

Todo esto ocurrió en septiembre de 2016, hoy se mantiene, mañana será leyenda, un sueño cumplido. 

Gracias Philippe Starck, la esencia misma de la creatividad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *